Por qué hacer terapia psicológica
Un problema psicológico es todo aquel que afecta a la persona en su forma de sentir y relacionarse con el mundo que la rodea, en definitiva, a su adaptación a su medio, lo que suele generar malestar en la misma.
Otras veces, como por ejemplo en muchos casos infantiles, el problema no solo afecta a la persona sino también a aquellos cercanos a ella (familia).
En estas situaciones la persona que acude a terapia psicológica puede encontrar una solución a sus problemas.
Solicita consultaQué esperar de la terapia psicológica
La terapia se caracteriza por una estructura específica que se adapta a cada persona. Esto hace que sea rigurosa, basada en la evidencia científica, y al mismo tiempo personalizada.
El objetivo último sería que la persona adquiera las herramientas necesarias para gestionar de forma completamente autónoma situaciones difíciles y desafiantes.
Fases de la terapia
Una terapia se desarrolla en las siguientes fases
- 1
Evaluación
Las primeras sesiones tienen el objetivo de conocer a la persona y comprender en que consiste su problema. Su duración puede variar entre 3-4 sesiones. - 2
Comprensión del problema
Después de realizar un análisis exhaustivo, se propone una hipótesis de cómo se está manteniendo el problema y se traza un plan de trabajo. De forma conjunta se establecen cuales son los objetivos de la terapia y como llegar a cumplirlos. - 3
Intervención
Se entrenan y ponen en práctica estrategias para conseguir los objetivos propuestos. Es la fase de la terapia en la que más se requiere un papel activo al cliente. Su duración dependerá de los objetivos a alcanzar, además del ritmo individual de la persona. - 4
Espaciamiento de las sesiones y seguimiento
Progresivamente, gracias al aprendizaje de herramientas y la consecución de los objetivos, se irán espaciando las sesiones. Esto dará la oportunidad a la persona de ser cada vez más independiente y afianzar las herramientas aprendidas.